La experiencia ha demostrado que un enfoque socio-ecológico integrado tiene que apoyarse sobre los principios directores siguientes :
- La cooperación para el desarrollo consiste en influenciar procesos dinámicos y en guiarlos concientemente. En consecuencia, la planificación tiene que basarse en el conocimiento de los procesos y de los sistemas ecológicos, económicos, institucionales y sociales así como de sus interacciones y sinergías. Cada intervención tiene que basarse en las estructuras y circunstancias existentes.
- Una planificación orientada a largo plazo hacia el futuro, tiene que considerar en cada momento los intereses ecológicos y económicos de las generaciones actuales y futuras. En otras palabras, la eficacia y la sostenibilidad deben determinar la acción.
- Un manejo sostenible de los recursos naturales es sólo posible si existe un consenso al respecto en las poblaciones locales. Por esa razón, los actores principales deben ser invitados a participar activamente en la planificación, ejecución y seguimiento de los proyectos.
- La integración vertical y la interacción de todos los actores, p.ej. los tomadores de decisión a nivel internacional y nacional, las ONGs y las poblaciones locales, son condiciones primordiales para el éxito de un servicio de asesoría para el desarrollo.
- Los problemas creados por la aceleración alarmante de la destrucción de los bosques no pueden ser resueltos sólo gracias a medidas forestales aisladas, sino, únicamente a través de un enfoque multidisciplinario e intersectorial.
- En un sistema tan complejo y tan dinámico como nuestro medioambiente natural, todo trabajo de planificación o de ejecución debe ser realizado con flexibilidad y promover la diversidad y las opciones de desarrollo desde el punto de vista ecológico, económico y social.
|